Textos imprescindibles en la lucha de ideas

Luego de algunas semanas de “trabajo” (no en el sentido en el cual lo combatimos) hemos publicado en el MIA (Marxists Internet Archive) dos textos del genial Paul Lafargue. Junto a Juan Fajardo y María Celia Cotarelo hemos traducido y digitalizado dos artículos brillantes del revolucionario franco-cubano: El Derecho a la Pereza y El Origen de la Ideas Abstractas.
El Derecho a la Pereza
El primero de ellos, “El Derecho a la Pereza” es uno de los textos más famosos y difundidos de la literatura socialista mundial, probablemente sólo superado por el “Manifiesto del Partido Comunista”. Se trata de una sumamente interesante, que plantea una discusión evadida en nuestra sociedad: el por qué del trabajo. Manifiesta la necesidad de un replanteo filosófico de la vida misma, pegando como un rayo de increíble lucidez.
Son tiempos donde el gobierno de turno y la oposición (que son lo mismo) hacen alarde de la necesidad de recuperar “la cultura del trabajo”, el sacrificio: por derecha conservadora cristiana (”¡Ganarás el pan con el sudor de tu frente!” ) o por seudo izquierda “nacioperonista reformista” (Las PyMEs y todo el desfile de mentiras de la Industria Nacional). “El derecho a la pereza” es un refrescante viento clarificador, un panfleto combativo cargado de genial ironía:
… los obreros invaden el mercado de manera innumerable, implorando: ¡trabajo!, ¡trabajo! Su superabundancia debería obligarlos a refrenar su pasión; por el contrario, la lleva al paroxismo. En cuanto una oportunidad de trabajo se presenta, se arrojan sobre ella; entonces reclaman doce, catorce horas para lograr su saciedad, y la mañana los encontrará nuevamente arrojados a la calle, sin nada para alimentar su vicio. Todos los años, en todas las industrias, la desocupación vuelve con la regularidad de las estaciones.
La sobreproducción, la miseria y el trabajo, ese acto penoso tan festejado, van de la mano y son causa-consecuencia de sí mismos. Con bestial claridad Lafargue nos ilumina y repite las ordenes:
Trabajen, trabajen, proletarios, para aumentar la riqueza social y sus miserias individuales; trabajen, trabajen, para que, volviéndose más pobres, tengan más razones para trabajar y ser miserables. Tal es la ley inexorable de la producción capitalista.
“El Derecho a la Pereza” es un texto necesario de ser leído hoy. Tan actual como aquel 1883 cuando tomaba forma final en la prisión de Sainte Pelagie. Irritará a muchos y despertará conciencias: ¿Por qué vivir sufriendo y enriqueciendo a los que gozan de la Pereza?… ¡Oh, Pereza! Tiempo-Espacio para la verdad realización de la virtud del hombre, para el desarrollo de la expresión creativa, para la fecundación del pensamiento profundo y las preguntas importantes.
El Origen de las Ideas Abstractas
El segundo de los textos ahora disponibles es una obra científica que explora desde aspectos sociológicos, psicológicos (más allás del anacronismo) y pedagógicos algunas cuestiones fuertemente discutidas hoy en día. El surgimiento de las ideas, los mecanismos de aprendizaje, las conductas sociales y su vinculación política.
Más importante aun, el texto resulta otro imprescindible por su cuestionamiento a los problemas centrales en los cuales se edifica la sociedad: la idea de propiedad en si. Plantea el carácter originario de la igualdad entre los hombres y la esclavitud a la que estos se someten por los modelos de Justicia edificados por ellos mismos:
Los atentados contra la propiedad fueron castigados más ferozmente que los crímenes contra las personas. Los abominables códigos de la inicua justicia aparecieron en la historia a raíz y como consecuencia de la apropiación familiar de las tierras.
Sin dudas otra obra fundamental que recomiendo enfáticamente, al igual que “El Derecho a la Pereza”, dos obras de referencia en el campo de la lucha de ideas. En estos tiempos donde las ideas “escasean” y en su gran mayoría, reproducen la miseria del hombre.

